Paseo Colonial 1 es un residencial que conserva intacta la casa histórica del siglo XVI.

La historia de los que vivían en esta casa fue decisiva al cambio de la política de la isla hispaniola en defensa de los indios tainos, naturales de la isla.

Maria de Arana viuda de Diego Solano era la mujer más rica de Hispaniola, poseía 42,000 vacas en el Ceibo, herencia de su marido y muchas propiedades en la capital, en particular en la calle del medio, hoy 19 de Marzo, y al entorno donde se encuentra la iglesia de Regina Angelorum.

Maria había perdido a su esposo y a su hijo Lorenzo y el único motivo que la retenía en Santo Domingo era ayudar a los frailes predicadores de calle del Convento, que con la predicación de Anton de Montesino habían perdido el apoyo de los habitantes.

Fue mérito de María de Arana y de otra señora de color, cuyo nombre se ha perdido en el tiempo, que los frailes predicadores recibieran el necesario sustento, de comida y dinero, en un periodo en que tenían la oposición de todos, tanto de los españoles como de las jerarquías eclesiásticas.

Los frailes predicadores no se vieron por tanto obligados a abandonar la isla y pudieron seguir predicando en defensa de los taínos hasta su liberación.

En 1556, Maria de Arana antes de regresar en España, donó todos sus bienes personales así como todas sus propiedades contiguas a la iglesia de Regina Angelorum, para la construcción de la misma iglesia y del monasterio, y la sustentación de las religiosas que se alojarían en él, delegando a Juan de Leguizamón la entrega a las monjas de sus bienes muebles e inmuebles.

Sor Leonor de Ovando, primera poetisa del Nuevo Mundo, fue priora del convento que se construyó.

La vivienda histórica de la familia Solano, cuya entrada era por el número 104 de la calle 19 de Marzo, donde hoy se encuentra el condominio Paseo Colonial 1 y la huerta de pertenencia actualmente la ocupa el condominio Paseo Colonial 2, contiguo a la plaza de la Iglesia de Regina Angelorum. La entera área de los dos condominios era propiedad de la casa Solano y Arana.

Diego Solano y probablemente su hijo Lorenzo– están enterrado en la iglesia del convento de los frailes predicadores, en la tumba de familia todavía existente. Algunos testimonios indican que la sepultura de María de Arana se encuentra en la iglesia de Regina Angelorum, sin embargo lo más probable es que muriera en Sevilla y que sucesivamente la salma fuera trasladada a la tumba de familia en Santo Domingo.